Sobre mí

 

Tan sencillo como la lana, tan mágico como la felicidad.

 

¿Cómo puede algo tan sencillo como la lana provocar momentos mágicos de felicidad?

 

La magia ha llegado a mi vida.

La magia llegó a mi vida primero a través del amor. Desde ese momento mi vida comenzó a buscar otros caminos, a transformarse hasta que a través de la lana mágica he podido conocer y expresar el sentido de la vida, que no es otro que Sentir y Dar el Amor y Libertad al que todo ser tiene derecho.

Mi intención con esta actividad y esta web es compartir esta gran Magia para que a ti y a quienes amas pueda llegarle también de alguna manera.

Un viaje no planificado

Di casi por sorpresa (para mí y para muchas personas más que había y hay en mi vida) un salto al vacío (en realidad varios muy seguidos) hace unos 10 años. Por algo que en aquel momento no sabía si era amor. Pero resultó que sí y todo fue cambiando desde aquellos días. Mi trabajo, mi familia, mis intereses, mis prioridades, en realidad era "Raquel" lo que se estaba transformando. Sin embargo, durante años algo se ha estado resistiendo. Los aprendizajes y creencias conocidas y desconocidas continuaban tirando con fuerza para vencer la resistencia del empedrado camino, el viaje no ha sido suave ni placentero.  Algo no terminaba de funcionar quizás porque mi mente y mis miedos terminaban imponiéndose.  Porque mi esmerada y completa formación, mis deseados títulos (¿por quienes?) de Ciencias, MBA, Master en Gestión de calidad, Master en neuropsicología y educación…¿deben rentabilizarse, lucirse, aupar mi reconocimiento y prestigio para asomar por algún rincón oscuro de esta competitiva sociedad?

Para descubrir lo que realmente funciona he tenido que vivir muchos años desde otra perspectiva, detrás de punzantes filtros y severos guardianes (no penséis en tragedias pues he sido muy afortunada desde niña) pero la forma de vivirlo estaba forjando una vida sin sentido. Tengo grandes recuerdos y los guardo con cariño, alegría y compasión en mi corazón. Cuando me vienen recuerdos son más para reír que para entristecerme o enrabiarme, esos se fueron transformando en pequeñas luces.

Me doy permiso

Desde los días en que el amor comenzó a iluminar y despertar mi corazón me permití dedicar más tiempo a lo que me gustaba. Recuperé de la enredada maraña el placer de hacer las cosas con mis propias manos y disfruté de las alegrías que traían estas actividades aunque muchas veces empañadas de culpabilidad.  El placer y la satisfacción de comer el pan hecho en casa, ducharme con un jabón al que he esperado pacientemente por un mes o las horas deshuesando cerezas para saborear una mermelada única y efímera son algunos ejemplos.  Estas pequeñas cosas que me han ayudado a volver a lo esencial, me han enseñado a fluir y a vivir cada momento como único. Aunque el disfrute del resultado es efímero la transformación de mi ser permanece.

 

Una nueva actividad, una nueva conexión.

Un buen día compré por internet varios materiales de costura como ganchillos, hilos de coser, hilos de bordar, lanas de tejer, lanas para fieltrar… la verdad  no consigo recordar el motivo o el desencadenante de la multicompra 100% emocional. El maravilloso mundo de internet hizo volar a toda velocidad un repleto paquete hasta la puerta de mi casa. Oh, qué mal rato!, materiales de pésima calidad, claro, qué esperaba, pero de muchos colores!, que era lo que en realidad yo quería comprar. Los colores me emocionan y en ocasiones toman las riendas de mis actos :)).

 

Entre los apretados materiales del paquete una luz intensa atrajo mis manos con la fuerza de un imán para rescatar algo que asomaba pidiendo auxilio. Son unas lanas de fieltrar! No sabía que existía este material hasta que algún video en You Tube me mostró (meses atrás en la época navideña) cómo hacer ángeles. Por casualidades o causalidades del uso de internet que tantos mundos nos abre y tanto nos facilita la vida los ángeles me llamaron.

 

Y así comenzó todo, unos esponjosos ángeles despertaron algo en mi corazón que permaneció presente durante meses y con la intensidad justa para lanzarme a crear maravillosos seres que hasta la fecha me acompañan. Y mágicamente  mi vida es abundancia de amor, de placer, alegrías, pasión, actividad, optimismo y magníficas sorpresas. Y muchas más cosas maravillosas, también algunas menos maravillosas pero más fácilmente afrontables cuando asoman entre tanta Luz y Amor.

 

Gracias

Doy Gracias desde mi Corazón y desde cada parte de mi Ser a Toni, quien con mucha Paciencia que sólo es posible con mucho... mucho Amor me acompaña día a día en este viaje; y a todos quienes con su Alegría y Optimismo me ayudan a mantener mis pequeños Sueños en el camino.

 

Deseo con todo el Amor compartir contigo humildemente unas chispas de Luz y Felicidad a través de las hadas y muñecas que creo en mi taller.

 

Disfruta con las Hadas, con los Sueños y con la Vida!

Raquel

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